lunes, 14 de octubre de 2019

El Führer


*  DEL "¡ HEIL HITLER !"...AL "ES UN HONOR, ESTAR CON OBRADOR".





*  CÓMO SE CONSTRUYE "EL PODER TOTALITARIO"





*  PARTIDO PROPIO, CULTO A LA PERSONALIDAD, DECISIONES IMPROVISADAS, VIOLENCIA SELECTIVA...






De JOSÉ A. PÉREZ STUART.








Al estarse cumpliendo este 2019, exactamente 80 años del inicio de la Segunda Guerra Mundial, la humanidad pareciera concurrir al nacimiento del nuevo Führer.


























Un nuevo Führer económicamente diezmado y tropical, ciertamente, pero quizá tan belicoso, tan autoritario, tan narcisista, tan sádico, tan megalómano...como aquél.






El de hace 80 años comenzó a exhibirse plenamente a partir de una serie de acciones agresivas, bélicas, expansionistas, que afectaban paulatinamente a otros países, pero exaltaban el orgullo germano. Principió con la anexión de su natal Austria precisamente en marzo de 1939, y días más tarde invadió Checoslovaquia, con la complacencia del resto del mundo. Seis meses después aplicó ésta misma receta a Polonia, y fue entonces cuando las pasivas, contemporizadoras Francia y Gran Bretaña, finalmente reaccionaron y le declararon la guerra.






Pero signos preocupantes, señales de alarma, se habían ya encendido de tiempo atrás; habían estado a la vista de todo el mundo y, sin embargo, pocos, muy pocos, las registraron, las evaluaron y se atrevieron a lanzar advertencias. Otros más, como fue el caso de Stalin, por el contrario, simplemente se resistieron a admitir la realidad de los hechos tempranamente inquietantes no sólo sobre la ideología, sino sobre la conducta, los humores de Hitler.






De los análisis confiables y más recientes, realizados por separado por Horst Möller, director del Institut für Zeitgeschichte; el prestigiado historiador británico Richard Ovey (autor de la reiteradamente galardonada obra "Los dictadores: la Alemania de Hitler. La Rusia de Stalin") y Matthias Uhl y Enrik Eberle, en base al único Informe del mundo (413  páginas mecanografiadas entre 1948 y 1949, basadas en testimonios empezados a recoger desde 1945) que tiene como fuentes directas a los inseparables ayudantes personal y de cámara del Tercer Reich, me permito exponer sólo aquellos factores que de forma nítida ayudan a identificar las motivaciones más íntimas, más profundas, del ejercicio del poder del Führer. El propósito es, con ello, no tratar de acomodar, de calzar, de ajustar el comportamiento de aquél a una idea preconcebida de mi parte; esto es, no escribir lo que creo, estimo, imagino sore la forma de hacer política --"el estilo personal de gobernar"--, por parte de Adolfo Hitler, sino más bien pasar lista a las particularidades políticas de una personalidad dictatorial, que sorprendentemente parecen estarse reproduciendo en México.  








1.- Así las cosas, Adolfo Hitler no fue un militante, como se dice, "de a pie", que tuviera que "picar piedra", hacer méritos y sumarse al equipo de alguien, para con ello escalar posiciones en alguno de los aparatos políticos existentes. No. Hitler creó "su MORENA", su propio Partido político, con el cual alcanzó el poder, y a través del cual divulgaba su "cartilla" o "constitución moral" --también de su autoría--, llamada "Mi Lucha".






2.- A partir de ese, su propio Partido, Hitler comenzó a construir y conectar redes de simpatizantes por toda Alemania, al amparo de un esquema  que todos los críticos y analistas no dudan en calificar de Populista.








3.- El objetivo que Hitler tenía era realizar un cambio de régimen, una especie de "Cuarta Transformación". Su propósito era cambiar el llamado viejo orden, y no solamente acceder al poder y cumplir religiosa, ordenadamente con un mandato constitucional limitado.








4.- Su proyecto político lo hacía descansar en su propia imagen, de tal forma que tanto su Partido como el ejercicio del poder, los centraba en su sola persona y el culto popular a la misma.







5.- En concordancia con lo anterior, no permitía que ningún otro colaborador o funcionario llegara a destacar, a "robarle cámara". El era el único que debería capturar la atención de propios y extraños, de nacionales y extranjeros. En su soledad frente a las masas, fundamentaba su omnipotencia. Su poder era, pues, de carácter metaconstitucional. Él estaba por encima de todo y de todos, y ni siquiera se permitía la figura de una "primera dama" a su lado. El argumento que guiaba su comportamiento, comprendía, encerraba, la proyección de un hombre austero, alejado de los placeres mundanos, y hasta "la fama de ´hermitaño´. (p.168).








6.- Su nombre tendría que estar en boca de todos...y públicamente debería ser repetido por las masas, por los que hoy podrían denominarse los chairos germanos. Porque finalmente, la lealtad no era ya al país, sino a la persona del Führer. Y así como los legisladores mexicanos del Partido MORENA lo primero que hicieron al tomar posesión como tales, el 29 de agosto de éste 2019, fue corear "¡ es-un ho-nor es-tar-con-Obrador!...¡es-un ho-nor es-tar-con-Obrador!..." (puedes consultar el vídeo aquí), a las masas alemanes también se les domesticó para repetir en voz alta, a coro, el "¡ Heil Hitler!"








Finalmente...¿qué diferencia hay entre aquellas masas que vociferaban "¡Heil Hitler!" en las concentraciones masivas, y las mexicanas que el 15 de septiembre por la noche, en la "ceremonia del Grito", coreaban "¡ es-un ho-nor es-tar-con-Obrador!....¡es-un ho-nor es-tar-con-Obrador...!".








Por lo demás, debe destacarse que las 6 características hasta aquí enunciadas de su estilo personal de gobernar, el mismo Hitler las había confiado anticipadamente (año 1933), durante un almuerzo con sus íntimos, cuando les advirtió:







-- "Yo no soy un canciller como Bismarck, que no era más que el canciller del emperador. Yo tengo mi Partido. Yo soy el Führer. ¿Qué cualidades ha de tener un caudillo?. Sobre todo,  su nombre ha de estar en boca de todo el mundo. Por ello introduje el Heil Hitler como saludo, porque contiene mi nombre. Me alegro de que mi nombre no sea  Oberhubinger o Unterkirchner. Las masas han de tener a su Führer siempre a la vista....Todas las cámaras han de estar enfocadas en mi persona: la muchedumbre ha de seguir cada uno de mis pasos. El Führer ha de arrastrar a las masas, como si fuera un actor; su vestimenta, su mímica y sus gestos, todo ello es importante..." (1933, almuerzo en la cancillería del Reich, en Berlín, p. 43).





Hasta el año 1936 habría de realizarse la primera emisión pública de televisión, por parte de la británica BBC, por cierto. Y además, el acceso masivo, popular, a los aparatos de TV, fue lento, con una emisión raquítica; pero es evidente que de haber alcanzado la cobertura global que hoy posee la televisión, Hitler hubiera ofrecido sus "Mañaneras", todos los días, para con ello posicionar su imagen y, literalmente, forzar el que "todas las cámaras han de estar enfocadas en mi persona: la muchedumbre ha de seguir cada uno de mis pasos. El Führer ha de arrastrar a las masas, como si fuera un actor; su vestimenta, su mímica y sus gestos..."








En el caso de Andrés Manuel López Obrador, no únicamente impone su imagen mediante sus diarias conferencias de prensa "mañaneras", sino también en los noticieros de la televisión y la radio, que pasiva, obligatoriamente repiten durante todas las tardes y noches, lo que expuso a primera hora, y lo que habló e hizo el resto del día. Literalmente, día y noche se fuerza la presencia de su imagen ante las cámaras. Está, auténticamente, sobreofertado. Satura a los medios, a la gente, con su voz e imagen. 







Pero el proceder de López Obrador no sólo emula al Führer en esas 6 áreas, sino que también presenta otras semejanzas en el ejercicio del poder, que no pueden pasarse por alto:








A)  Hitler, en ese afán de presentarse ante el populacho alemán como "ejemplar", como un humilde salvador de los intereses nacionales, fue más drástico que López Obrador. En efecto, mientras éste, sin explicar nunca el origen de su fortuna, anunció que se bajaba el monto de su salario como Presidente de la República, por el contrario el Führer de plano renunció a su sueldo como Presidente del Reich. Formalmente, pues, no percibía salario alguno. "Esta declaración era un truco demagógico de la misma naturaleza que las historietas propagandísticas de Goebbels, en las que se presentaba a Hitler ante Alemania como un hombre abnegado, que no pretendía sino salvar a su pueblo." (p.49). 










B)   López Obrador ha creado un cuerpo compacto de seguridad personal y familiar, en reemplazo del Estado Mayor Presidencial, y que parece emular la escolta personal de Hitler, un cuerpo de élite denominado Leibstandarte Adolf Hitler de la SS.







C)  Los analistas, precisamente en torno a la aversión de López Obrador al Estado Mayor Presidencial, refieren que obedece a la permanente actitud crítica del mismo mandatario mexicano hacia el Ejército en sí, y cómo en sus planes está reemplazar a éste por sus llamadas Guardias Bolivarianas o "Guardia Nacional". Un comportamiento exactamente igual al que registraba Hitler y que han presentado absolutamente todos los dictadores; esto es, en términos empleados por Möller en su análisis, se trata de "un problema  absolutamente paralelo a su ejercicio del poder: el papel del cuerpo tradicional de la oficialidad y el generalato". 








Para decirlo con toda claridad, la oficialidad y el generalato militares se convierten en un estorbo para toda conducta dictatorial, porque el militar de carrera está formado en la disciplina institucional y no en las lealtades al Führer; de ahí que siempre, en el trabajo de construcción del nuevo régimen, el reemplazo, por no decir que la eliminación del generalato y de la oficialidad, se conviertan en tarea prioritaria.





D)  Hitler acusó una peculiaridad que parecería un contrasentido con la estentórea concentración de poder en su sola persona; esto es, al igual que López Obrador dentro de su propio Partido "MORENA" y con sus fieles legisladores en las cámaras de diputados y senadores, el Führer prohijó "la naturaleza policrática de la estructura de liderazgo (...) evidente  con los numerosos centros de poder, en parte rivales entre sí, y en el carácter improvisado de muchas de las decisiones de Adolf Hitler" (p.27). Algunas pruebas que permiten corroborar otra de las semejanzas entre ambos:








*  El público y hasta escandaloso desencuentro entre las cabezas de grupo dentro de MORENA, por la selección de candidato al gobierno del estado de Puebla, una vez que los Moreno - Valle fueron liquidados mediante un "helicopterazo", el 24 de diciembre de 2018. Fue un choque claro, fogoso, entre Ricardo Monreal, líder de los morenistas del Senado y Yeidckol Polevnsky, presidenta nominal del propio Partido de López Obrador







*   Como consecuencia de lo anterior, la confrontación igualmente escandalosa entre Alejandro Armenta y Miguel Ángel Barbosa.







*  La eliminación de Martí Batres, destacado miembro de MORENA, como presidente de la junta de gobierno del Senado de la República, a manos de los propios miembros del Partido de López Obrador: MORENA.







*  La eliminación de Porfirio Muñoz Ledo, del Partido de López Obrador, como presidente de la junta de gobierno de la Cámara de Diputados.







*  El pleitazo que tienen las tribus integrantes del Partido de López Obrador por la presidencia nominal, formal del propio MORENA. Pleitosque hace chocar a Yeidckol Polevnsky, Bertha Luján, Mario Delgado y Alejandro Rojas.







*   Las gravísimas acusaciones de Yeidckol Polevnsky, presidenta nominal del Partido de López Obrador, contra funcionarios del gobierno del mismo López Obrador, como es el caso de Gabriel García, de estar manipulando la elección interna del Partido de López Obrador, con el empleo de recursos públicos.







*  La revelación que han hecho miembros distinguidos del Partido de López Obrador, acerca de que el "padrón" de militantes de MORENA está "inflado". De que funcionarios del gobierno han introducido, como si fueran militantes, a personas que han recibido apoyos económicos del gobierno del propio López Obrador, a cambio de presentar su credencial del INE. La violencia también se ha presentado.










*  Las descalificaciones públicas que López Obrador ha hecho de funcionarios de su propio gobierno, cuando éstos han revelado informes que muestran fracasos o ineficiencias oficiales.








Este mismo carácter policrático, que acusó Hitler a pesar del poder amasado y el sostenimiento de su propio Partido, provocó que incluso se hablara de un "dictador débil" (Hans Mommsen), citado por Möller, quien añade:







"Estos rasgos policráticos de la dictadura nazi ya se habían revelado con anterioridad, pero habían sido entendidos como una técnica de dominación: ´divide et impera´;." (p.28).







E)  Junto con el policratismo hitleriano, se citó párrafos atrás la otra semejanza con López Obrador: "el carácter improvisado de muchas de las decisiones de Adolf Hitler". Sólo como ejemplo, se deben citar algunos casos que han generado severos estragos en la sociedad mexicana:







*  La orden de impedir la introducción al país de gasolinas procedentes de Estados Unidos --que permanecieron semanas en buques-tanques estacionados en las costas mexicanas--, provocó desabasto del combustible a empresas y particulares y el racionamiento del mismo. La escasez artificial de gasolina trató de ser justificado mediante un supuesto operativo contra los "huachicoleros". 







*  La orden de reducir compras de medicamentos, se tradujo en desabasto para hospitales públicos y el consecuente daño para cientos de miles de mexicanos enfermos. Por su culpa, el dengue reavivó en el país, y la importación apresurada de medicinas, le ha resultado más costosa al país.







*  La falta de una política de seguridad ha provocado la elevación récord de mexicanos muertos. Ya son más de 30 mil.







F)  Otro elemento de semejanza es lo que los estudiosos denominan los "límites de la violencia", fijados desde la cúpula del poder, y que finalmente les han servido para ir rompiendo "el Estado de Derecho" e imponer un orden nuevo, revolucionario.









Hoy en México, en efecto, desde las estructuras del gobierno de López Obrador...







*  Se ha llegado a calificar de "jóvenes valientes" a guerrilleros de la "Liga Comunista 23 de Septiembre" que asesinaron a un destacado empleador mexicano: don Eugenio Garza Sada







*  Se realizó una ceremonia oficial en Los Pinos para premiar a guerrillera de la misma "Liga Comunista 23 de Septiembre" que organizó el asalto a un cuartel militar y asesinó a miembros del Ejército mexicano







*  Se premia con medalla oficial a mamá de otro militante (a la fecha desaparecido) de la misma Liga Comunista 23 de Septiembre; 







*  Intencional, deliberadamente, no se restablece el orden frente al vandalismo de grupos anarquistas y comunistas que lo mismo secuestran choferes y roban autobuses, que apedrean e incendian inmuebles a su paso durante marchas.







*  Oficialmente, el propio López Obrador se ha negado a declararle la guerra al narcotráfico y mejor impulsa el otorgamiento de amnistía para quienes han participado en él.









La violencia, el empleo de la fuerza y la aplicación de la ley, quedaron a discreción de Hitler y su proyecto político, de tal manera que como Möller cita, en base a un estudio realizado por  Ernst Fraenkel, "la estructura jurídica y estatal (..) nacionalsocialista, se impuso al Estado de Derecho".









Lo que debe importar al estudioso, al analista, al simple ciudadano interesado en la cosa pública, es reconocer que independientemente de las divergencias ideológicas que puedan presentarse entre uno y otro, la conformación de un régimen dictatorial reúne características --enumeradas por Möller, luego de recoger lo analizado individualmente por Hannah Arendt, Zbigniew Brzezinski, Hans Kohn, Carl J. Friedrich y otros.--, que no pueden ser pasadas por alto:







1.-  Agrupar y organizar sin contemplaciones  a la población, a través de un Partido y de las organizaciones de masas a él supeditadas.







2.-  Un estado dominado por un Partido único con el monopolio de las decisiones  y una élite (política).







3.-  Una policía secreta que aplique métodos de terror.







4.-  El monopolio de la información.







5.-  La ideología del poder y de la sociedad, vinculante para todos.







6.-  Culto a la personalidad, del que gozó Stalin al igual que Mussolini, Hitler, Mao o Fidel Castro.










7.-  Un pensamiento basado en la polaridad amigo - enemigo, el confinamiento, la discriminación y el exterminio de las minorías,







8.- Monopolio ilimitado, y por principio, de la violencia.







Estas son, pues, las llamadas "semejanzas estructurales" que desde los años treinta, recuerda Möller, agruparon politólogos y  hacen comprensible "la analogía de la técnica del poder" entre dictadores con ideologías divergentes o hasta antagónicas, pero que finalmente edifican "el poder totalitario" (26 - 29).






P.D.








Hitler no se confrontó con los grandes del capital. Organizaba reuniones y convites con los hombres más ricos de Alemania. Para éstos, hubo grandes negocios. "El Carlos Slim" de Hitler, por ejemplo, fue Gustav Krupp von Bohlen und Halbach, quien tuvo la fortuna de casarse con la única heredera de las industrias Krupp y por ello ascender a la presidencia del consejo de administración del consorcio.