lunes, 6 de mayo de 2024

¿PODRÁ DEFENDER LA FAMILIA Y LA VIDA, CANDIDATA PRESIDENCIAL CON 3 PAREJAS QUE APOYA EL ABORTO?

 



Exactamente a un mes de celebrar sus elecciones generales, México está convertido en un ring de lucha libre que divierte con falsos adversarios a los millones de espectadores que presencian el espectáculo…ya que todos los contendientes son ‘rudos’ (sucios).





Las esperanzas de un cambio para bien del país, se han derrumbado:





* Todos los candidatos presidenciales respaldan el aborto.


* Todos los candidatos presidenciales apoyan las llamadas uniones homosexuales.


* Todos los candidatos presidenciales se presumen de izquierda: la de la oposición, incluso, asegura haber tenido militancia trotskista.


* A la candidata presidencial de oposición ya le han aparecido en documentos oficiales 3 distintas "parejas". Y su hija cuenta con dos Actas de Nacimiento, con apellidos paternos obviamente diferentes.


* La alianza opositora postula para la capital del país a personajes involucrados con el llamado “Cártel Inmobiliario”, integrado por exfuncionarios panistas ya confesos, encarcelados y algunos de los cuales han tenido que devolver propiedades millonarias.


* Un exgobernador de la oposición vinculado con el narcotráfico, fue postulado formalmente, a pesar de sus antecedentes.


* El presidente de uno de los principales partidos de oposición exhibió cómo había negociado la entrega de puestos públicos, que al gran público se le presentan falsamente o como “organismos autónomos”.




La lista de ejemplos es inmensa…




¿Puede por lo tanto alguno de esos candidatos salir en defensa de la familia, de la familia natural?





¿Puede por lo tanto alguno de esos candidatos asumir la defensa de la vida, desde el momento mismo de la concepción?





Se trata, por tanto, de una mera lucha por el poder. Una lucha para obtener cargos públicos y vivir seis años más del presupuesto, sin dar cuentas a nadie del desempeño.





Ese es el drama de México.






Ese es el drama para todos los mexicanos.




Los principios y valores naturales han sido sepultados, deliberadamente abandonados, para en cambio privilegiar la alianza entre contrarios, lo que conduce a la malvada política de los “consensos”, en la lo que cuenta no es la razón, la verdad…sino los pactos basados en el poderío de los números.




Por todo ello cobra enorme valía la propuesta lanzada por el empresario Pedro Novo, dirigente de la asociación “Ciudadano Gobernante", de condicionar el voto en las próximas elecciones, al compromiso que adquiera cada candidato en torno a 4 puntos fundamentales, no negociables:




1.- La defensa de la vida.




2.- La defensa del matrimonio.




3.- Evitar la perversión moral de los niños y de la sociedad en conjunto.




4.- De esa manera, el mexicano deja de ser rehén de candidatos y partidos y asume el verdadero liderazgo social, al hacer que el arribo o permanencia de los funcionarios públicos dependa auténticamente de la voluntad de los ciudadanos.




Aquellos que están interesados en obtener el voto, deben de comprometerse a respetar, defender y promover los principios no negociables.




“No votamos si no tenemos las garantías del cumplimiento de esos cuatro no negociables”, ha propuesto Novo.


El dirigente de “Ciudadano Gobernante” tiene razón: México nunca ha vivido una auténtica democracia. Durante prácticamente un siglo estuvo sometido a la voluntad, al autoritarismo unipartidista del llamado “Sistema”: la simulación democrática girando alrededor del Presidencialismo.





Hoy, los viejos “rivales”, los partidos políticos que por casi un siglo simularon el multipartidismo nacional, se han quitado las máscaras y marchan aliados, de la mano, para volver a aparentar el rejuego democrático. Y así, todos los partidos, absolutamente todos, sin recato alguno, postulan a hombres que han estado en uno y otro lado. Exactamente los mismos, saltando de un partido a otro.





Se necesitan, como lo postula el ingeniero Novo, dos cosas:





Primero, condicionar el otorgamiento del voto al compromiso, por parte de los candidatos, del cumplimiento al respeto, defensa y promoción de los cuatro principios no negociables ya citados.





Segundo, la exigencia de la entrega de cuentas a quienes asumen los cargos públicos, para hacer que los funcionarios sean auténticos mandatarios…y no mandantes.





Sólo así el ciudadano será verdaderamente el gobernante.





De lo contrario, queda el recurso de abstenerse, para no legitimar la simulación democrática, ahora cobijada bajo el paraguas de “sociedad civil”.






JOSÉ A. PÉREZ STUART.

JUEVES 2 DE MAYO DE 2024